Creación
—Qué hizo Dios antes del Big Bang?
—Nada
—¿Y después?
—Descansó.
—¿De qué?
Nelson Guzmán Sanjinés

En el Paraíso
Adán y Eva no fueron protagonistas principales. Sin la serpiente no estarías leyendo, ni yo escribiendo.
Nelson Guzmán Sanjinés
¿Mi Musa?
No es mi talento, ni por Calíope. Mi medio de inspiración es únicamente mi nariz.
Nelson Guzmán Sanjinés
Cazador
Al atardecer, el león lo eructó
Nelson Guzmán Sanjinés
Las Comarcas
Río Cuchara, Yoknapatawpha, Comala y Macondo: La imaginación ficcional parece realidad. Estado Plurinacional de Bolivia: La cruda realidad fue más allá de la imaginación.
Nelson Guzmán Sanjinés
Los Autores
1915 Lee, 1929 Faulkner, 1955 Rulfo, 1967 Gabo: Construyeron con integridad el entorno de sus historias. 2009 Evo: Hizo historia destruyéndolo con su entorno corrupto.
Nelson Guzmán Sanjinés
Dictadura
—Al fin encontramos a la Libertad.
—¿Dónde?
—En la orilla del lago.
—¡Ahóguenla!
Nelson Guzmán Sanjinés
Amor Imposible

Nelson Guzmán Sanjinés
Sin Escape
Huía del aburrimiento. . .
y se sentó a mi lado

Nelson Guzmán Sanjinés
Terror Macabro

Desesperado
abrí
la
puerta
y
el
mundo
ya
no
estaba
Nelson Guzmán Sanjinés

Se transcribe la opinión de la Lic. Karen Sainz que impartió el taller de microrrelatos: «El conjunto de minificciones muestra una voz propia, con ironía, sátira y referencias literarias y políticas que funcionan muy bien en el formato breve; manejas con soltura el diálogo y los giros, generando piezas con humor y riesgo. En general, el trabajo se presenta sólido, creativo y muy adecuado para el libro del taller. Mi favorito es EN EL PARAÍSO. Gracias por compartir tus minificciones; ahora elige el que más te guste para la publicación».
CREACION.
Nelson, conservando mi óptica y formación técnica, este microrrelato es una pieza de arquitectura minimalista, ejecutada como ingeniería narrativa de precisión electrónica, usas un texto elegante, cínico y técnicamente perfecto en su brevedad, logras decir más por lo que calla que por lo que enuncia, es un texto de alta frecuencia que, con una economía de componentes admirable, nos obligas como lectores a cerrar el circuito de la historia en nuestras propia mente, dejándonos una carga residual de ironía y reflexión filosófica, el cierre que realizas actúa como un cortocircuito lógico brillante, al cuestionar el descanso que sucede a la nada, hackeas la estructura del Génesis y subvierte la causalidad de los hechos.
Ing. Marco Sequeiros, tu opinión sobre la microficción: Creación, definiéndola como arquitectura minimalista, es interesante aunque no soy partidario de ese estilo arquitectónico, me guata más la precisión electrónica y lo de que dice más por lo que calla. Es evidente que el texto causa un impacto en el lector, bueno o malo eso no importa, sino como dices crea un cortocircuito, en nuestros arraigados preconceptos…
EN EL PARAISO
Nelson, este microrrelato me dejo cuestionando la creación…. es una lección de arquitectura sistémica donde identificas el componente crítico que pone en marcha la historia, tus microrelatos son una economía de materiales admirable, la narración desplaza el foco de los protagonistas pasivos hacia el actuador dinámico en este caso la serpiente, planteando que sin ese “error” en el diseño original, el circuito de la comunicación humana (lectura y escritura) simplemente no tendría voltaje. Es un relato que hackea la tradición para recordarnos que el conocimiento y la creación son hijos de la transgresión, cerrando un bucle eléctrico perfecto entre el mito original y el presente…….
Marco, esta microficción establece que el detonante para que exista la humanidad, es la transgresión efectuada por la serpiente, convirtiéndose en el protagonista principal, como opinas acertadamente, hackea la tradición… Muchas gracias por un comentario que desengrana eficientemente lo escrito
Bueno, querido Nelson, más allá del relato bíblico, nadie sabe como fue aquel evento y no creo malo imaginarlo y contarlo, en el matiz de la imaginación, justo cuando pretende convertirse en parte de tus sueños. Lo importante para valorar, es tu inmenso deseo de escribir y trascender con las letras, que tienen algo de la sangre del corazón y la lógica de la mente. Adelante con las velas al viento, buscando llegar a tu objetivo, que es llegar a la gente para que te lean. Felicidades por tu empeño y constancia. Un abrazo