Llegaron los resultados, la alegría del pueblo, la participación en el mundial, el orgullo y la unidad de todos los bolivianos, que entendieron que podemos…
Guido Loayza Mariaca
Necesitaba una oportunidad para demostrar su preparación desde la infancia, y esta llegó en el momento en que Bolivia participaría en las eliminatorias del mundial USA 94.
Al saberse que se tendría que jugar con los campeones mundiales Brasil y Uruguay, sobrevino el pesimismo y las voces agoreras: Nos tocaron dos de los equipos más grandes del mundo no podremos clasificar, Ojala no sea “Jugamos como nunca y perdimos como siempre”, Aunque la esperanza es lo último que se pierde, Qué esperanza tendremos con Brasil y Uruguay de rivales.
El cóndor altivo puede otear el horizonte y percibir que es en su territorio, y solo en la cima andina donde podrá con cierta ventaja enfrentar a tan poderosos rivales.
Mas ellos, los otros, están seguros de ser invencibles, harán de su fuerza organización destreza individual y de conjunto, el instrumento letal para que sea la sima de la vergüenza y derrota del ave andina.
Soplan enigmáticos vientos. Vientos ávidos y sedientos de triunfo y gloria. Gloria desesperada e inesperada.
Bolivia fue parte de los 13 países invitados a competir por primera vez en un mundial organizado por la FIFA Uruguay 1930. La segunda vez lo hizo en 1950, porque Argentina declinó su participación facilitando a Chile y Bolivia acceder directamente a la copa.
Aunque la selección nacional no había logrado por méritos propios intervenir en esos mundiales, fueron sus primeros fogueos. En Uruguay 30 jugó contra Yugoslavia y Brasil, en ambos cotejos perdió 4-0. En la final Uruguay venció a Argentina por 4-2 y ganó el primer campeonato mundial de la FIFA.
Previo a las eliminatorias Brasil 50, Bolivia y Chile jugaron en La Paz, la selección apoyada por su público venció 2-0. Animados por el triunfo se enfrentaron a la selección de Uruguay. La hinchada nacional y los jugadores de la selección no podían adivinar que ese equipo sería el que daría el Maracanazo, ganando a Brasil en su cancha por 2-1, triunfo con el que logró su segundo campeonato mundial. La derrota boliviana fue de 8-0.
Carlos Mesa dijo en 1994: “36 años disputando eliminatorias, 44 con la nostalgia del último mundial jugado. Bolivia cargaba muchas penas y muchos casis en un tránsito que le deparó amarguras y alegrías, pero estas últimas siempre insuficientes”.
Para pasar del fútbol amateur al profesional los dirigentes de los equipos fundaron el 12 de diciembre de 1925 la Federación Boliviana de Fútbol, que se afilió a la FIFA el 3 de mayo de 1926. La FBF contaba ya con 67 años en el congreso de noviembre de 1992, donde Guido Loayza y su equipo presentaron su plan de trabajo para encarar las eliminatorias USA 94. El ambicioso proyecto fue aprobado por los dirigentes, y por unanimidad lo nombraron presidente de la FBF. Fue el puntapié inicial de lo que sería el gran partido contra reloj, debía encarar seriamente la participación de Bolivia en un mundial sin un peso y con una deuda de $us.300.000.
Su primera declaración sintetizó cómo llevaría adelante la campaña –utópico para muchos, real y posible para el entusiasta y optimista Loayza–. “Hay primero razones no futbolísticas para que lo futbolístico pueda funcionar sobre rieles y estas pasan por tener claro donde se va (dirigentes), a quién se elige para que timoneé el barco (técnico), como se trabaja con los seleccionados (jugadores) y finalmente para completar la clave, el cómo y cuándo se debe conectar con la (hinchada)”.
Cuando el director técnico elegido llegó a Bolivia se dijo: Cómo después de 500 años llega otro europeo a descubrirnos y encima español, nos querrá volver a colonizar. Otro periodista comentó que el nuevo DT escogido por Loayza, era un ilustre desconocido. A lo que el técnico contestó: “No soy un ilustre desconocido, soy un desconocido ilustre”.
¿Loayza sabía lo que hacía al convocarlo?
Guido nació en La Paz el 26 de marzo de 1944. Desde sus cinco años fue hincha del fútbol, a los siete no solo era espectador sino que empezó a ser “conocedor”. Los hermanos Armando, Rolando y Guido, suplantaron la ausencia de su padre en el exilio, con la presencia inamovible de su tío pintor, Antonio Mariaca, en su atelier. Era un buen lugar para jugar: Caballetes pinceles pinturas y cuadros, el olor envolvente a lienzos frescos, con obstáculos a diestra y siniestra para corretear y descargar su energía infantil.
Su tío halló la manera de mantenerlos ocupados y les hizo un trato: si aprendían de memoria la alineación de los jugadores de los equipos los llevaría al estadio. Debían investigar en periódicos, escuchar y tomar nota de los programas deportivos de las radios. Con la paz y tranquilidad garantizadas, los llevaba gustoso al estadio.
Se incrementaron sus conocimientos sobre fútbol, equipos y jugadores de otras latitudes. Se preguntaban las alineaciones como si fueran las tablas de multiplicar, jugaban con estadísticas de goleadores, las posibilidades que tenían los equipos de ser ganadores, sus movimientos en la tabla de posiciones, por lo que, los domingos infaltablemente iban al estadio, quietos, concentrados en el juego, pero gritando las malas jugadas, insultando al árbitro y festejando los goles.
Al final de los partidos Guidito se escabullía en los vestuarios para darles la mano a sus ídolos: Todos los futbolistas. Respiraba profundo antes de entrar pues el primer golpe era muy fuerte, olor a patas, sobacos y sudor, después ya no le importaba, estaba feliz de estar ahí, de ser uno más. Corría la pasión por sus venas, sus pies se agitaban tras la pelota y disparaba al arco con el objetivo final de meter gol. Hacer goles y ganar, siempre ganar era ya su meta desde entonces.
El desconocido ilustre era, Xabier Azkargorta, nacido en Azpeitia en 1953. Médico especializado en medicina deportiva y el mejor alumno de la Real Academia de Entrenadores de España, donde daba clases de táctica. Fue jugador de fútbol de segunda y primera división, comentarista deportivo y fue por diez años director técnico de los clubes Español, Tenerife, Sevilla y Valladolid, equipos en primera de la liga española, eso hace que sus dirigidos por lo menos 20 veces se enfrentaron con cada uno de los equipos españoles y en especial con los grandes cuadros de fama mundial, como ya lo eran en esa época el Barcelona, Real Madrid, Deportivo La Coruña y el Valencia. Xabier tenía que analizar y aplicar estrategias para hacerles frente.
Esas cualidades fueron detectadas por Loayza, de ahí su importancia, era el hombre clave. Otra cosa era si aceptaba ser el entrenador de una selección nacional débil y encima sin recursos.
Guido estudió en la Universidad Nacional de La Plata de Argentina y trabajó en esa ciudad como ingeniero de telecomunicaciones. La población estaba impregnada de fútbol: Transpira pasión, comenta discute argumenta pelea por sus parciales y derrocha alegría o tristeza con el resultado. Ahí tuvo la gran oportunidad de aprender, leía el Gráfico, periódicos y revistas especializadas, escuchaba a entrenadores, comentaristas y futbolistas sobre estrategias planteamientos desempeño y acciones en el campo…
Loayza llamó a Azkargorta, exponiéndole primero su plan, luego los argumentos por los qué Bolivia lo necesitaba, tocó y acrecentó su ego como profesional y luego le explicó por qué él necesitaba a Bolivia: Sería el primer español que entrenaría una selección nacional en Sudamérica, si bien Bolivia era un país pobre con un equipo débil, tendría la oportunidad de salir a la palestra en el fútbol internacional, porque enfrentaría nada más y nada menos que al tricampeón mundial Brasil y al bicampeón Uruguay. Esa era “La” gran oportunidad que no debería dejar pasar.
En 1981 un dirigente le dijo al presidente del Bolívar Mario Mercado: Ha llegado de Argentina un ingeniero que sabe mucho de fútbol, por qué no hablas con él, puede sernos útil. Mercado citó a Guido Loayza y tuvieron una larga charla, satisfecho con los conocimientos que tenía de fútbol le planteó que se integre a uno de los mejores equipos, el Bolívar. Loayza le respondió que le interesaba siempre y cuando pueda contribuir a que el club gane los campeonatos, Pero si es un equipo ganador, No lo es, replicó Loayza, ya que en 32 años solo ganó 8 veces. A los tres meses era vicepresidente, desde 1982 al 1992 Bolívar fue 7 veces campeón. En su gestión como vicepresidente y presidente ganaron 15 campeonatos.
Guido tenía conocimiento que el Club Valladolid le pagó a Xabier, $us200.000, así que se esforzó por persuadirlo de que para catapultar su carrera como DT –Que estaba en inactividad por ser jefe de prensa de fútbol en las olimpiadas Barcelona 92– debía entrenar a Bolivia, el pequeño David contra los Goliat de Brasil y Uruguay. Lo animó de tal manera que Xabier pidió 3 pasajes a Bolivia, donde hablarían mirándose a los ojos.
En La Paz, Loayza termina de convencerlo de que era una buena oportunidad, y lo aterriza en la cruda realidad de la FBF. Guido le ofrece una casa, un auto usado y un sueldo mensual de $us.5.000, más un premio por la clasificación.
Era una oferta muy baja, diríase que hasta ridícula, pero estaba de acuerdo a la realidad boliviana. La cara de asombro y disgusto puesta por Xabier daba a entender que la propuesta era ofensiva y que de plano iba a rechazarla. Guido tiene cualidades de cariño y entrega por lo que debe hacer, optimismo por el objetivo a alcanzar y dedicación total para realizar las acciones necesarias para lograrlo, que en conjunto envolvieron en esa pasión a Xabier, haciéndolo partícipe del mismo sueño. Al final aceptó el desafío en condiciones tan desventajosas.
La experiencia de Loayza en eliminatorias se remonta a 1989, para el mundial Italia 90. La comisión integrada por Villarroel, Guido Loayza, Lothar Kersher, el D.T Jorge Habegger y la selección tuvieron un desempeño memorable.
En el Grupo 1 Bolivia, les ganó en La Paz 2-1 al Perú y al Uruguay. En Lima 2-1 al Perú, perdió en Montevideo 2-0. Con estos resultados, Bolivia y Uruguay empataron con seis puntos. No clasificó la selección nacional por el gol diferencia.
¿De dónde surgió Azkargorta? Los candidatos eran los argentinos Jorge Carlos Habegger que dirigió la selección y el club Bolívar exitosamente y Carlos Pachamé del cuerpo técnico de Carlos Bilardo que dio a Argentina el título mundial del 86 y el subcampeonato el 90. Azkargorta fue mencionado por un representante español cuando comentó sobre el jugador boliviano Etcheverry en el Albacete. Al escuchar su historia Loayza, Percy Luza y Mercado se decidieron por el vasco.
Guido con el apoyo de Percy, Xabier y la comisión seleccionadora, convocaron a los 25 mejores jugadores del país:
Tres arqueros Leonel Trucco, Dario Rojas y Marcelo Torrico.
Diez defensores: Luis Héctor Cristaldo, Gustavo Quinteros, Miguel Ángel Rimba, Juan Manuel Peña, Marcos Sandy, Roberto Pérez, Modesto Soruco, Sergio Rivero, Mario Pinedo y Miguel Ángel Noro.
Nueve mediocampistas Carlos Borja, Milton Melgar, Marco Antonio Etcheverry, Erwin Sánchez, Julio César Baldivieso, Ramiro Castillo, Iván Castillo, Johnny Villarroel y Juan Carlos Ríos.
Y tres delanteros William Ramallo, Álvaro Peña y Jaime Moreno.
El equipo base de Xabier era Trucco al arco. Borja, Rimba, Sandy, J.M. Peña y Cristaldo en la defensa, Sánchez, Melgar, Etcheverry y Baldivieso en el medio campo y Ramallo de delantero.
El 13 de junio de 1993 se jugó en La Paz un partido amistoso contra Chile con un resultado negativo de 1-3. El estadio enardecido por la derrota silbaba e insultaba al técnico. Se alzaron las voces de protesta de los comentaristas deportivos y algunos dirigentes, pidiendo que se vaya el D.T., Fuera Askargorta, Fuera el Vasco. A pesar de toda la opinión pública en contra, Loayza, se puso firme lo apoyó y le dio su confianza. La preparación del equipo recién comenzaba.
La huelga de jugadores con la suspensión temporal de partidos, complicó la situación, de qué valía entrenar si no podían competir. Deciden hacer preparación física de un mes en el Centro de alto rendimiento en Barcelona y programar partidos con equipos de otros países, en 18 meses de entrenamiento, jugaron 40 partidos en el exterior y 13 en el país.
Empezaron las eliminatorias, el 18 de julio 1993 Bolivia jugó con Venezuela en el estadio Cachamay de Puerto Ordaz. A los 13 minutos, gol de Venezuela. Los comentaristas nacionales al unísono exclamaron su pronóstico con el cliché sabido: “Bolivia jugó como nunca y perdió como siempre”.
A los 26 minutos, Erwin Sánchez empata el partido. La verde sorprendió a propios y extraños, demostró no solo que jugaba bien, sino que era un equipo goleador. Ramallo metió goles a los 36, 61 y 67 minutos, Sánchez otra vez a los 71 y Cristaldo a los 38 y 83 minutos. Bolivia había ganado 7-1, de no creer, la mayor goleada de Bolivia como visitante. La euforia boliviana repitió y repitió el grito de goool boliviaaaanoooo.
¿Cuál era el héroe del pueblo para cantarle esta Epopeya? Era uno colectivo: La selección nacional, el ahora querido, Bigotón Askargorta y el dirigente, Guido Loayza hombre visionario que inició ese camino.
El segundo partido con Brasil era el más temido y esperado, el Tricampeón, el equipo invicto en las eliminatorias mundialistas.
El Presidente de la República Gonzalo Sánchez de Lozada, llamó anteladamente a Guido para darle su apoyo y consultarle si debía ir o no al partido. No quería, que en caso de perder el encuentro digan que era por culpa del Qhencha del Goni, ¿Qué debo hacer? No sé si debo asistir o no. Loayza le dijo:
—Puede que todos los pronósticos estén en nuestra contra, pero tenemos la posibilidad de empatar e incluso de ganarle al Brasil ¿No quisiera estar presente para verlo?
—Sí quiero, pero no desde el palco oficial deseo pasar desapercibido.
—No hay problema se ubicará entre nosotros y ahí estará tranquilo.
Estadio lleno, se agotaron las entradas, alrededor del estadio se juntó la gente para sentir la emoción que emanaba de la cancha, los gritos y el inconfundible ¡Bobobo lilili viaviavia, viva Bolivia!!! El público lagrimeó al entonar desaforadamente el himno nacional, oyó el pitazo inicial alegre y eufórico. A los 10 minutos del final Erwin Sánchez falla un penal. ¡Qué tragedia!…. Pero no protestaron, silencio de estupor y pena…
A los 87’ el Diablo Etcheverry le hace un túnel al arquero Taffarel y es goool. 1-0 gana Bolivia. Había que mantener el resultado porque Brasil se esfuerza por empatar el encuentro, no tiene tiempo, en el minuto 89, Álvaro Peña, cañonea al arco convirtiendo el segundo. Bolivia rompe el invicto de Brasil por 2-0. Bolivia le ganó al tricampeón mundial…
Se marcó esa fecha en el corazón y los calendarios: 25 de julio de 1993, el día que “Sí se pudo derrotar al invencible Brasil”, grabado en las mentes de los bolivianos y cambiando el chip derrotista por el triunfalista.
—Te lo dije, Bigotón, toda la afición deportiva del mundo que vio la derrota del Brasil por el hasta ahora débil equipo boliviano, ya sabe quién eres tú y que eres tú el que logró ese cambio. —comentó feliz Loayza.
El 8 de agosto Bolivia jugaba el tercer partido contra Uruguay, Bolivia vuelve a ganar esta vez 3-1 con goles de Sánchez a los 71 minutos, diablo Etcheverry a los 81 y Melgar a los 86, descontó Francescoli en el minuto 92. Un bicampeón mundial a la bolsa…
El cuarto encuentro contra Ecuador realizado el 15 de agosto, fue decepcionante para la afición boliviana acostumbrada a goleadas. Si les hicimos 2 a Brasil y 3 a Uruguay por qué solo 1 a Ecuador que es menos equipo, se preguntaba la gente. El gol de la victoria lo convirtió, Ramallo en el minuto 18.
Otra cosa será con Venezuela vaya paliza que les daremos, comentaba un aficionado. El quinto partido y último en nuestra cancha fue el 22 de agosto. El triunfo cantado dejó afónicos a los espectadores en la cancha y a los que lo vieron desde sus casas u oyeron en las calles. Bolivia ganó 7-0, con gol de Ramallo a los 8 minutos de iniciado el cotejo; luego vendría la seguidilla: Melgar a los 58’ y 90’, Sánchez en los 69’, Sandy a los 75’ y el diablo a los 77’ y 81’.
Eufórico y triunfalista partió el equipo a Recife una de las ciudades más cálidas del Brasil. El 29 de agosto en el estadio Arruda, la selección se enfrentó a los jugadores del tricampeón que ingresaron a la cancha agarrados de la mano como símbolo de unidad. Empieza el partido y la goleada brasileña de 6-0, coreada por 74.000 fanáticos de la verde amarilla. Qué dolor…
Toto Arévalo, que relató el partido comentó al final: “¿Cómo recibiría la afición deportiva esta derrota? Es otra historia importante en este camino rumbo al mundial”.
Fernando Berdeja, también de Deporte Total, lanzó una frase que se volvería trascendental: “¡Nos han metido 6 y qué!”.
Carlos Mesa, relató lo sucedido a la llegada de la selección: “Pero fue ahí en ese momento durísimo, el más difícil de toda la eliminatoria, cuando el pueblo boliviano mostró su fibra, su capacidad de recuperación y su solidaridad con los perdedores”.
La afición boliviana recibió a los jugadores con cariño y alegría cantando:
No pasa nada
No pasa nada
Muchachos los queremos
en las buenas y en las malas.
Tonada que conmovió a todos los que vieron el recibimiento, incluso a los comentaristas o aficionados pesimistas que quedaron atónitos, bajaron la mirada y sorbieron mocos y angustia.
El séptimo partido se jugó en el estadio Centenario de Montevideo, 65.000 espectadores vitorearon los dos goles de Uruguay, Ramallo en el minuto 24 descontó para Bolivia.
Se cuestionó el arbitraje porque apenas iniciado el partido cobro un penal inexistente y prorrogó el partido con 10 minutos adicionales para dar la oportunidad del segundo gol. Cuando le pidieron a Loayza que protestara, él dijo que no lo haría porque reclamar a la FIFA, a menos de una semana del partido decisivo, era como ordeñar una estatua.
El 19 de septiembre en el estadio Isidro Romero de Guayaquil ante apenas 5.000 espectadores, Ecuador y Bolivia empataron a un gol. Con los 11 puntos obtenidos Bolivia clasificó al mundial.
Fuuueeerza Boliviaaa,
Bolivia gana y se va al mundial (bis)
Bolivia gana y se va al mundial (bis)
Se va, se va al mundial (bis)
Se va, se va al mundial (bis)
Soplan enigmáticos vientos. Vientos ávidos y sedientos de triunfo y gloria. Gloria desesperada e inesperada. Bolivia estaba rozando la Gloria.
Fue el evento más importante del fútbol y de todo lo hecho hasta esa fecha, creó la unidad del llanto risa grito silencio baile y sosiego de niños adolescentes adultos y ancianos de ambos sexos que saltaban y se abrazaban sin conocerse.
Antes de que se inicie el mundial, Gonzalo Sánchez de Lozada vuelve a llamar a Guido, consultándole su opinión si debía aceptar las invitaciones que le hicieron el Presidente de Estados Unidos Bill Clinton, como anfitrión del mundial y el Canciller Alemán Helmut Kohl.
—Lo más probable es que no podamos ganar a Alemania actual campeón del mundo, pero eso no importa, el solo hecho de estar en el partido inaugural que será visto por dos mil millones de personas, es la más importante ocasión de que Bolivia sea visibilizada en todo el mundo. —sugirió Loayza.
El presidente aceptó la recomendación y tuvo el honor de sentarse al centro de ambos dignatarios.
Bolivia estaba entre los 24 equipos representantes de los cinco continentes que clasificaron al Mundial USA 94. Fue sorteado en el Grupo C con el campeón mundial Alemania, España y Corea del Sur.
El partido inaugural del mundial USA 94 se jugó el 17 de junio de 1994 en el estadio Soldier Field de Chicago, ante 63.117 espectadores. La selección boliviana tomó la iniciativa del juego, y mantuvo el primer tiempo equilibrado 0-0.
En el descanso la cancha fue abundantemente regada por el sistema de aspersión. Un pase largo de Matthäus sobre la línea de defensa obligó a Trucco a salir del arco para interceptarlo, pero sufrió un resbalón, lo que posibilitó que Klinsmann remate suavemente al arco vacío y meta el gol de apertura del marcador.
El Bigotón, hizo un cambio para tratar de cambiar el resultado salió Ramallo y entró Etcheverry. Al recibir un pase largo, Marco Antonio chocó con Matthäus, quien despejó la pelota pateándolo y al caer al suelo, el Diablo le dio un puñetazo al alemán y, al levantarse le propinó además una patada, acciones que ocasionaron que el árbitro le sacara la tarjeta roja a los tres minutos de haber ingresado. Alemania ganó por 1–0.
El segundo partido contra Corea del Sur se efectuó el 23 de junio en el estadio, Foxboro de Boston, ante 54.456 espectadores. El relator dijo que fue un partido de ida y vuelta, con mucho desgaste físico de ambos equipos y con una ligera ventaja a favor de los coreanos. Terminó empatado 0-0 y fue el primer punto que, Bolivia obtuvo en un campeonato mundial. Histórico.
El último partido con España, otra vez en el Soldier Field, ante 63.089 personas. Lo más censurable es que el árbitro sancionó un penal contra una falta inexistente de Borja, Guardiola lo convirtió y fue el primer tanto de España. A los 20 minutos del segundo tiempo Caminero metió otro gol. A los dos minutos Sánchez remató desde fuera del área grande; el balón roza a un defensor y entra por el lado izquierdo del arco: ¡¡¡Gooool boliviaaaano!!!! A los 32 minutos otra vez Caminero convierte el tercero y concluye el partido.
El gol de descuento de Erwin Sánchez, no solo fue el del honor, si no que fue, el primer gol que un boliviano metía en un campeonato mundial. El 27 de junio de 1994, por lo tanto es otro hecho histórico de nuestro fútbol.
Cuando en el partido de inauguración contra Alemania ingresó el Diablo Etcheverry y al poco tiempo fue expulsado. En los camarines el Presidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada, comentó:
—Este árbitro es el mejor exorcista del mundo en menos de tres minutos expulsó al diablo.

El análisis meticuloso de Pedro Páramo me invita a querer leer y releer ,para sentir lo que quiere transmitir Nelson Guzman acerca de esta obra.Llama la atención,la descripción de personajes y lugares de forma muy original
Un trabajo muy interesante, felicitaciones
Muchas gracias por las felicitaciones y que ésta crónica sobre el Mundial USA 94, te haya parecido interesante
En otra publicación digital alabé el trabajo de Nelson sobre lo que describe, de un tema que su momento me interesó tanto como la lluvia en Moscú del jueves pasado. Lo vuelvo a hacer, porque leerlo me cautivó, y me dije «esto es magia, ¿cómo hace este autor para convertir letras en un río de emociones?». Ahí está….gracias Nelson.
Muchas gracias, Igor Patzi Sanjines, por tu comentario fuiste una de las pocas personas que no se entusiasmó con la clasificación de Bolivia al mundial USA94, no te gusta el fútbol, la verdad a mi hasta entonces tampoco, recuerdo que de niño iba al estadio con mi papá y mis hermanos con mis revistas y me ponía a leerlas en pleno partido y solo dejaba de hacerlo cuando gritaban gol, ahí descubrí que ir al estadio tenía otros beneficios los helados y el sándwich de chola. Hasta que empecé a trabajar con Guido Loayza y su pasión me arrastró. Tus palabras «Esto es magia, ¿cómo hace este autor para convertir letras en un río de emociones?». Me emocionan, gracias nuevamente.
Fue el mejor momento del futbol boliviano, que unió a todos los bolivianos, recuerdo cómo la gente llegaba al Stadium Hernando Siles, envueltos en la bandera boliviana, todo fue alegría, gracias Nelson por trasladarme a esas jornadas épicas.
Me complace, estimado Raúl Durán Torrico, que leer la crónica te haya transportado a esos momentos tan felices para todos los bolivianos.
Muy bueno
Muchas gracias, José Antonio Zelaya, me alegro que te haya gustado
Para los que no son muy versados en fútbol, como es mi caso, este artículo es excelente para conocer la preparación de un equipo que hizo historia, junto a dirigentes y técnico,nos trae otra vez la emoción de todo un país que se sintió unido por el futbol,recordando ese momento dónde todos los corazones bolivianos fueron al mundial acompañando a nuestra selección.
He vuelto a leer tu artículo de la clasificación al Mundial, donde se aprecia tu veta poética.
Sigue como siempre adelante
Muchas gracias, Gonzalo, es una manera de hacer que la crónica se aleje del periodismo
Gracias, gracias, estimado Nelson, volví a sentir aquella emoción que nos llevó a lagrimear de alegría, cada detalle llenó mi corazón de orgullo no sólo por haber llegado al Mundial, sino porque cada logro fue gracias al gran líder Guido Loayza!!!
Qué hermosa forma de describir la historia. Eres un relator increíble.
Felicidades!
Me alegra,estimada Angélica, que la crónica haya revivido tus emociones, transportándote a aquella época, en que como bien dices, todo fue gracias a Guido Loayza, gestor de esa gran hazaña. Te agradezco por lo de relator increíble
Nelson…..un relato coherente y fácil de entender….sin duda esta historia, es la que más nos enorgullece a los bolivianos, futboleros especialmente. Lindo recordar, incluso lo del «exorcista» y también ir al estadio era muy placentero…..por los sándwich de chola, spurcola, etc.
Nuevamente felicidades Nelson…..excelente relato.
Carlos Peñaloza, muchas gracias por tu opinión sobre la crónica. Fue una época que levantamos el rostro de felicidad y una de las pocas veces que nos sentimos triunfadores
Una excelente crónica que te hace vivir con gran emoción esos momentos únicos de gloria que tuvo un pueblo que late con el fútbol. Don Guido Loayza es un gran líder que regaló a los bolivianos una clasificación al mundial ganada en cancha, algo que no pasó nunca en la historia previa a 1994 y no se repitió hasta ahora. Don Guido volcó en este proyecto todo su conocimiento y pasión forjada desde muy pequeño. Me preguntaba si fue algo que obsesivamente había buscado desde muy joven, pero me contó que las circunstancias se fueron dando y se le presentó este desafío, en el que -como el gran líder que es- supo alinear todo para el logro del gran objetivo. Felicidades Nelson por este trabajo y por hacer honor a alguien que cambió la historia del fútbol boliviano y nos demostró que los bolivianos podemos lograrlo.
Muy interesante esta crónica sobre la Selección de Futbol de Bolivia; lastimosamente no conozco a ninguno de los personajes nombrados a excepción del presidente Sánchez de Lozada y el presidente del Bolívar.
Que bueno que esta selección haya aprovechado al técnico Azkargorta, y que hayan jugado un Mundial, todo eso nos llena de orgullo.
A veces el ser Boliviano nos llena de alegría, pero la mayor parte de nuestra historia nos llena también de tristezas infinitas.
Un abrazo a los jugadores de esa selección y al técnico, sin pasar por alto Al Sr. Loayza
Muchas gracias, Mario C. Torrico, por tu opinión, el haber vivido desde tu juventud fuera del país desde tu juventud, no te permitió sufrir y alegrarte con la participación de Bolivia en el mundial.
Por un momento volví a vivir la etapa clasificatoria al mundial 94, y nuestra fugaz participación en suelo Norte Americano. Aprovecho la oportunidad para agradecer a todos los que hicieron realidad ese sueño tan anhelado por todos los bolivianos.
Rosando la gloria USA 94. Es un texto histórico sobre el futbol en Bolivia y sobre todo un momento especial cuando, Bolivia se clasifico para ir al mundial. Tiene un tono épico-histórico. Relata hechos reales, ensalza un momento histórico en el deporte boliviano y cuenta sobre el técnico español que ayuda a los protagonistas a llegar a la puerta de la gloria. Tiene mucha información sobre las fechas exactas, los sentimientos de los jugadores, del país en general. Describe con detalles los partidos previos, los goles, el partido decisivo, etc. Por la cantidad de datos importantes, se podría convertir en una novela. Muy interesante, especialmente para una persona que no sabe nada de futbol.
Gracias por tu comentario sobre esta gran hazaña del deporte boliviano. Buena tu idea de convertirla en una novela, pero es mucha investigación, lo que sí escribiré es otra crónica sobre los entretelones de toda esa campaña rumbo al mundial, ya hablé con el gran artífice Guido Loayza y con su colaborador Lothar Kersher, lamentablemente Xabier Azkargorta y Percy Luza y fallecieron. Será otra buena historia.