Tú, que tomaste el tropo que consiste en una exageración de la realidad, para usarla en tu variación retórica, que llamaron hipérbole; que luego, en el tiempo, se planteó que hipérbole anula a hipérbole cuando deja de ser una desproporción y se vuelve factible.
Tú, que observaste que no hay nada absoluto salvo la luz, que puede medirse el tiempo, más rápido o más lento según la percepción del observador, por lo que el tiempo es una magnitud flexible que puede hacer que el espacio llegue a curvarse.
Tú, que analizando que la geometría limitaba la comprensión del espacio, porque en ella no se aplicaba el tiempo, descubriste que la medición de la longitud desde el foco del observador varía y si se miden esas longitudes del espacio-tiempo, la figura que une esas líneas es una hipérbola, que ya no es la circunferencia, sino la curva en el espacio-tiempo.
Tú, que sobre la base de tus descubrimientos a escalas muy pequeñas, invisibles, pudiste dar pie a aplicaciones electrónicas tan esenciales a nuestra vida actual.
Ustedes, que con sus investigaciones y descubrimientos lograron cambiar la visión del universo, del mundo y sus reglas. Han permitido un nuevo ámbito de investigación sobre lo no resuelto y hasta ahora imposible, para que con ellas Edward Nelson pueda llegar a la conjunción final de lo macro y lo micro, que era un tema insoluble hasta la fecha.
Te encontraste con el dilema dicotómico de que la hipérbole, como engrandecimiento del hecho real, se desmarca del lapso que lo contiene, esto es: El tiempo de hoy es el tiempo del mañana, el tiempo de ayer, todo es Uno como antes eran Varios.
Te adelantaste a tu tiempo porque propusiste que se podía ser un viajero del tiempo, y que en ese espacio-tiempo era posible viajar tan rápido, que el tiempo se ralentiza, se frena, se detiene y está en el todo.
Te fue posible percibir que, en la ruptura de nuestras intuiciones geométricas, el tic del flash se alcanza en el infinito y a la velocidad de la luz el tiempo se detiene completamente.
Te permitiste descubrir que en el principio de incertidumbre no se puede conocer con precisión, la variación en posición y velocidad o la variación en la energía y en el tiempo, que la secuencia no es como un chorro de agua sino como paquetes que denominaste: Cuantos.
Ustedes, con sus bases desde los diferentes campos científicos, permitieron que Edward Nelson se plantease la hipótesis del concepto de la lejanía en contraposición al aquí y al ahora, que él podría unir el presente con el pasado y el futuro en uno solo y lograr demostrar que la inmortalidad es posible, si se la busca desde un nuevo foco de análisis de observación…
Tú, Jorge Luis Borges, el literato, que fuiste el visionario en el estudio del tiempo, que el tiempo sin un antes es difícil, que en tu teorema planteaste un dilema de jardines de senderos que se bifurcan, como pérdida de la realidad objetiva en un problema irresoluto, porque había una incompletitud en la predicción, una pérdida en la causalidad, porque la misma causa puede dar efectos contrarios, que en ese laberinto temporal, por tanto, se puede tener tiempos divergentes y convergentes siendo posible vislumbrar universos paralelos. Que mejor que un universo paralelo donde el concepto de nacer, crecer y morir se trastoque por uno simple de existir en el tiempo, tal como lo plantea Edward Nelson.
Tú, Albert Einstein, que te cuestionaste ¿respecto de qué si el tiempo transcurre más rápido o más lento? Y en respuesta a ello hiciste una fórmula tan simple y tan grandiosa E=mc2, origen de la Teoría de la Relatividad, que describe todos los fenómenos del Universo y es famosa por su predicción de fenómenos bastante extraños, pero reales, como el envejecimiento más lento de los astronautas respecto de las personas que vivimos en la Tierra, dándole pie a Edward Nelson para buscar por este derrotero la inmortalidad respecto de la velocidad de la luz.
Tú, Nikolái Lobachevski, que lograste sobre la base en tus estudios se rompieran los cánones de la geometría euclidiana, posibilitando a tus seguidores formular una figura de dos conos unidos por sus vértices la base superior es el futuro, la inferior el pasado y el vértice de ambas es el presente. Esta teoría permitió a Edward Nelson formular la posibilidad de unir estos tiempos en un espacio-tiempo constante, cuyo eje diagonal a las coordenadas sea equivalente y paralelo a 300.000 km/seg.
Tú, Max Karl Ernst Ludwig Planck, padre de la física cuántica, que abriste el camino para que científicos de diferentes áreas busquen aplicaciones de la mecánica cuántica en la Cosmología Teórica del Universo Temprano y en el marco de niveles atómico y nuclear, así como en usos de electrónica, física de altas energías y en electromagnetismo, teoría que le permitió a Edward Nelson formular que: “Uniendo la capacidad electrónica actual y las longitudes de onda del sonido era posible captar en el espacio las ondas sonoras del pasado, como el Sermón de la Montaña, por ejemplo”.
Tú, Edward Nelson, que en tu análisis profundo de las teorías científicas viste la posibilidad interdisciplinar y transdisciplinariedad, de unir la Hipérbole de la literatura, con la Teoría de la Relatividad y la Física Cuántica, buscando el mecanismo articulador que le diese sinergia a lo macro del universo con lo micro del átomo y sus partículas, para alcanzar la Teoría del Todo. Que buscaste el paralelismo en las teorías físicas con la geometría hiperbólica para explicar el espacio-tiempo universal; para encontrar el foco donde debe colocarse el observador para que, en la yuxtaposición de los planos tridimensionales, determines el punto donde se observa la detención del tiempo y por tanto la inmortalidad.
Estos paralelismos científicos te permitirán lograr en un próximo futuro la unificación de los universos paralelos, aprovechando además la aplicación del espectro electromagnético que te facilitará la posibilidad real de captar las ondas de voz de todos los científicos que han efectuado progreso en estas teorías, para hacerlos hablar en un espacio-tiempo diferente, para que juntos busquen la solución a la inmortalidad.
Te deseamos suerte en tu teoría y toda la humanidad te agradece por anticipado los esfuerzos que estás realizando por hacer realidad nuestro sueño… demostrando que la hipérbole “El Hombre es inmortal” como exageración de la realidad se anula cuando esa exageración es alcanzada.

La Teoría del todo o la inmortalidad, es un relato de Nelson que te cuestiona muchas cosas, te invita a hacer una análisis, y de leer muchas veces para acabar de comprender… en cada lectura, y te desempolva, la limitación de tu alcance de la realidad, te muestra una lectura analítica… un relato que te invita a seguir leyendo todos los relatos, que te impregnan de pasión tecnócrata y real….
Marco Sequeiros, muchas gracias por tu comentario. La Teoría del Todo o la Inmortalidad, es un texto difícil, en primer lugar porque el narrador está en segunda persona singular y plural. Trata sobre científicos reales y el gran Literato Jorge Luis Borges, detalla sus áreas de investigación pero ficcionalizándolas en parte, para que coincidan con el propósito del personaje ficticio, de alcanzar la inmortalidad.
Tuve la oportunidad de leer este texto de un gran amigo, como es Nelson Guzmán Sanjinés y no quería dejar de compartir este breve comentario sobre este cuento:
»Es admirable cómo el autor captura la esencia de Jorge Luis Borges, no solo como literato, sino como un visionario del tiempo. Al citar ‘El jardín de senderos que se bifurcan’, el texto logra una transición magistral hacia la física cuántica, sugiriendo que los laberintos borgeanos son, en realidad, una explicación poética de los universos paralelos. Es un homenaje lúcido que sitúa a la literatura como la chispa que precede al descubrimiento científico. Una lectura que nos invita a cuestionar los límites entre la ficción y la realidad.»
Felicidades Nelson por esta «Teoría del Todo o La Inmortalidad». ¡Totalmente recomendada!
Verónica Rodríguez, amiga querida, gratamente sorprendido por tu tan acertada visión de como un autor debe atreverse a escribir sobre Borges, tu conocimiento sobre este gran escritor de cuentos, da mucha solvencia a tu opinión sobre lo que escribí en la Teoría del Todo o la inmortalidad. Te agradezco infinitamente hasta el universo paralelo que mencionas.
Gracias Nelson por jugar con nuestra imaginación, en la que cada quién le pone limites, puesto que la misma no tiene principio ni final.
Edgar García, muchas gracias, ese texto, como tú bien dices, te lleva adonde quieras llegar.